Ayacucho 1578 (C1112AAB) Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina.
4511-6275 | 4511-6276 | 0 800 444 0068 | me@conabip.gov.ar
27/05/2010

LA CÁPSULA DEL TIEMPO. Los orígenes de la Biblioteca Popular del Paraná

Postales del Centenario
El período fundacional de la institución que hoy celebrará el centenario de la inauguración de su edificio es abordado en un documentado trabajo realizado por la profesora Elsa Elida Von Felheisen, cuyos aspectos sustanciales compartimos con los lectores en esta entrega de Las postales del Centenario. 

En uno de sus valiosos y aún inéditos trabajos, la Prof. Elsa Von Felheisen, aborda la historia de la Biblioteca Popular. Señala la investigadora que "el estudioso, sea historiador o no, tiene la obligación de revisar cuidadosamente los datos que, hijos del tiempo, cambian, como todo lo que está sometido a sus rígidas leyes".
En esta línea agrega: "Otras veces, la revisión que no es revisionismo  digamos mejor, repaso cuidadoso y detenido de los datos históricos, tiene por objeto señalar lo que nunca trascendió o, lo que es peor, siempre se ocultó".
"Por razones que no siempre están a la vista, los orígenes de la Biblioteca Popular sufrieron un trabajo de esfumino que sepultó en el olvido, la verdad. Al respecto es de rigor rescatar esa verdad y restituir los honores correspondientes a los creadores y sostenedores de la iniciativa".
La mirada de la docente se detiene en un lapso significativo en la historia de la institución, el que va desde el 1º de marzo de 1873 fecha que consta en el acta oficial de fundación  y el 25 de Mayo de 1910, cuando se inauguró el edificio del que hoy se celebrará su centenario.
¿Qué fue de la institución en esos 37 años? "Para saberlo responde Von Felheisen hay que buscar la verdad en otro lugar y en otro tiempo".

LA PROTOHISTORIA. De acuerdo a la investigadora, la protohistoria de la Biblioteca Popular debe enmarcarse dentro de una enconada disputa que mantuvieron la Masonería y la Iglesia Católica.
La primera "en comenzar la obra (en Paraná, entre 1851 y 1858) fue La Logia San Juan de la Fe del Rito Francés, dependiente del Gran Oriente de la República Oriental del Uruguay". Siguiendo una obra sobre la capital de Entre Ríos escrita por Don Juan Giménez, Von Felheisen agrega: "Después, el 7 de septiembre de 1860, se fundó la Logia Asilo del Litoral del Rito Escocés Antiguo y Aceptado".
Ambas logias coexistieron hasta que en 1882-83 se fusionaron con el nombre de Unión y Trabajo, con local propio en calle Gualeguay (hoy Andrés Pazos), hasta que en 1944, la intervención Zaballa, en una noche de junio, rompió las puertas y arrojó a la calle los libros de actas "y la parafernalia del diablo".
El 1 de octubre de 1865 tomó posesión del Obispado paranaense Monseñor José María Gelabert y Crespo santafesino de 45 años, quien dos días después emitió su primera pastoral, cuyo párrafo final declara la guerra "al hombre enemigo, para impedir que logre sembrar la zizaña en la heredad que ha querido confiar a mis cuidados el gran Padre de Familia".
"Durante su obispado que se extendió hasta el 20 de noviembre de 1888, en que le fue aceptada su renuncia por el Papa Gelabert estuvo enfrentado con la masonería y con las dos logias que existían cuando se hizo cargo de la sede en Paraná, que tuvieron entre sus integrantes a personalidades como Francisco Carbó, Antonio Zarco del Valle, Eugenio Núñez, Doctor Manuel Martínez Fontes, Benjamín del Castillo, José Maciá, Salvador Ezpeleta y José Hernández.
En febrero de 1866, Monseñor Gelabert, que desde el comienzo de su gestión al frente del Obispado tenía la idea de crear un seminario en la ciudad pues atribuía a la falta de sacerdotes la difusión de las peligrosas ideas que difundía y sustentaba la Masonería gestionó sin resultado, ante el Ministro de Justicia e Instrucción Pública, le cedieran el edificio que había ocupado en Paraná el Poder Ejecutivo (es decir la Casa de Gobierno de la Confederación) para instalar el Seminario.
"Aquí, señala Von Felheisen,  está oculta la verdad que tratamos de sacar a la luz, pues lo solicitado y negado para el seminario, fue otorgado y apoyado para la Escuela Normal del Paraná". Ello constituía un síntoma alarmante para la Iglesia.
La escuela abrió sus puertas en el edificio del Gobierno de la Confederación el 16 de agosto de 1871.

LA FUNDACIÓN. Así, luego de atravesar el período de la Guerra Jordanista, se llega a 1873, año de la Fundación de lo que luego sería la Biblioteca Popular. Uno de los integrantes de la Logia Asilo del Litoral, el profesor español Luciano Leviconte, advierte con sorpresa que Paraná carecía de biblioteca pública, por lo cual propuso "que la logia tome la iniciativa de dotar a la población y en especial a la juventud estudiosa, de esa indispensable herramienta de cultura. Como el Tesoro provincial carecía de fondos, se inició una colecta entre los Hermanos de la Logia además de los miembros de la San Juan de la Fe. Así fue que el primer domingo de diciembre de 1873 pudieron abrir las puertas de la biblioteca al público". ¿Dónde? En San Martín 98 (actualmente Cervantes, esquina Peatonal) donde funcionaba la Logia Asilo del Litoral, y más adelante una escuela privada sostenida por dicha Logia por espacio de 25 años.
Los libros eran pocos, apenas 200; el profesor Leviconte fue autorizado a viajar a Buenos Aires para obtener donaciones de textos de las Logias porteñas y aún, utilizar saldos de los fondos disponibles, para comprarlos.
"Y aquí, subraya Von Felheisen, sale a la luz el dato explosivo que fue causa del esfumino al que aludimos al comienzo. Otro Masón, el profesor Alejo Peyret, conocido Inspector de Colonias de la época de Urquiza, educador y estudioso del funcionamiento de "lo público", obtuvo la sanción de una ley especial de protección de las bibliotecas populares, promulgada por la Legislatura provincial, el 24 de agosto de 1872. Sarmiento había promulgado una ley de protección de Bibliotecas Populares para toda la Nación".
La logia, detalla la autora de la investigación, utiliza los buenos oficios de don Salvador Ezpeleta, masón asociado, para que solicite al Gobernador Doctor Leónidas Echagüe, asociado también, "la cesión de un local apropiado para instalar nuestra biblioteca".
El resultado no pudo ser más halagüeño: la entrega de la Sala de Sesiones de la Cámara de Diputados de la Confederación, parte del edificio donde había sido instalada la Escuela Normal. Allí se mudaron a mediados de 1873.

INSTITUCIÓN PÚBLICA. Una comisión integrada por masones de las dos Logias manejaba la Biblioteca que, enriquecida en su fondo de libros, estaba afianzada como un lugar de estudio y consulta y rodeada del respeto de la población. El paso de los años trajo los necesarios cambios en lo social y, pasado el tiempo, se consideró necesario que la misma adquiriera un carácter más amplio, "en cuyo sentido, las Logias reunidas en asamblea, dictaron un estatuto por el cual la Biblioteca Masónica se convirtió en una institución pública. Pero los fundadores no dejaron de alentar su crecimiento y puntualiza Von Felheisen fueron muchos los masones que integraron las sucesivas comisiones directivas de la institución".


El edificio propio

La Comisión Directiva de la Biblioteca Popular en 1878 estaba constituida por Luis Leguizamón, Pedro Scalabrini, Enrique Saraví, Agustín González, Nicolás Arriola, Tomás Milicia, Manuel Antequeda, Manuel M. de Fontes y Enrique Berduc.
La Biblioteca, que ocupaba primeramente el local destinado a la Legislatura en tiempos de la Confederación, se trasladó a la casa de don Saturnino García (actual calle Andrés Pazos, entre San Martín y Corrientes), donde queda instalada a partir del 20 de mayo de 1885; en 1890 se la establece en calle Buenos Aires al lado del Colegio Nacional (antigua casa del Gobernador Febre, hoy dependencias de la UCA).
Los sucesivos traslados a locales no siempre aptos, las difíciles circunstancias económicas, provocaron, con el correr del tiempo, la necesidad de contar con un edificio propio, y ya en 1904, un grupo de destacadas personas se reúnen con el fin de reorganizar su funcionamiento. Esa comisión fue presidida por el doctor Antonio Medina, quien fue reelecto en 1905; completaban la CD los señores Leopoldo Herrera, Pedro Bermúdez, Joaquín Sors, Pedro E. Martínez, Luis L. Etchevehere y Ernesto A. Bavio. A la etapa constructiva del edificio destinado a la Biblioteca Popular, presidida por Medina (1904 a 1913) sucederá la del doctor Pedro E. Martínez (1913 a 1935).
"La inauguración del edificio concluye la Prof. Von Felheisen se llevó a cabo el 27 de Mayo de 1910 (año del Centenario) y su habilitación el 15 de Mayo de 1911."

Para destacar Los actos

Hoy jueves se realizará el acto central por los festejos del centenario de la inauguración del edificio de la Biblioteca Popular. El mismo tendrá lugar en la sede social de calle Buenos Aires 256, a partir de las 19.
Se premiará a los ganadores del concurso de cuentos breves y relatos anecdóticos "100 Años de Comunidad", organizado para festejar el centenario del edificio, en el que participaron más de 130 piezas literarias de autores de todas las edades.
Se presentará el Proyecto de Puesta en Valor y Actualización del edificio auspiciado por los gobiernos nacional y provincial, cuyo objetivo es la recuperación arquitectónica del edificio que desde el año 2006 es Monumento Histórico Nacional.
ONGs que fueron fundadas o mantuvieron su sede en el edificio de la Biblioteca descubrirán placas recordatorias. La jornada terminará con la actuación del Coro Carmina Gaudii, y se compartirá un ágape con todos los presentes. El acceso es libre y gratuito, invitándose a concurrir a toda la comunidad. 

Info: El diario on line



 
 

Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares / Ayacucho 1578 (C1112AAB) Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina.
Tel/Fax (54-11) 4511-6275 / 4511-6276 / 0800-444-0068